Entre los tzotziles, costumbre que realiza la madre para evitar que "huya" el alma del recién nacido.
Cuando sale la madre con su hijo por primera vez después del parto, debe cortar tres ramas de cualquier árbol o recoger tres piedras, para después tirarlas cuando pase por alguna vereda o río. Esto, para que el alma del pequeño no intente huir, ya que consideran "que el niño estaba más contento en el vientre materno". De no hacerlo así la criatura llora mucho, no duerme y llega a morir (1) (V. Pérdida del alma).
(1) Guiteras Holmes, C., 1965.