Aspectos históricos y culturales de los Yaquis
La tribu yaqui es una de las pocas que ha logrado mantener su identidad, basada en sus fuertes lazos religiosos, políticos y familiares.
La información acerca de la vida de este grupo antes de la llegada de los españoles es casi nula, lo que se conoce actualmente de ellos, es a partir de los escritos que dejaron los cronistas europeos al llegar en el siglo XVII a estos territorios.
Se considera que este grupo tiene su origen geográfico en la confluencia de los ríos Gila y Colorado; que descienden de la familia yutoazteca y al igual que a los mayos se les considera del subgrupo cahita. La llegada de los yaquis al territorio que ocupan actualmente, se estima hacia el año 500 de la época actual.
La práctica de la agricultura de temporal tiene sus inicios cerca de los años 700 de esta era; entonces, dependían en gran medida de los recursos de la caza y la colecta. La producción es aún familiar.
A la llegada de los españoles a Sonora en el siglo XVI, el grupo cahita era sedentario con una agricultura medianamente complicada, practicaban el riego por canales para sembrar maíz, frijol, calabaza, bledo (quelite) y algodón.
Los yaquis vivían antiguamente en el curso inferior del río del mismo nombre, en el sur de estado de Sonora. Sus ocho pueblos tradicionales actuales tienen su origen en las congregaciones misionales jesuitas de la época de la conquista, así surgen: Cocorit, Vicam, Potam, Huirivis, Bacum, Bataconsica, Rahum y Torim.
Desde la época de la conquista, hasta la firma de la paz con Lázaro Cárdenas, los yaquis se mantuvieron en lucha constante por la defensa de su territorio. El único elemento extraño que han permitido penetrar en sus costumbres fue la misión jesuita, de quienes adoptaron la organización actual. El desarrollo de esta nueva institución les permite formar una nueva religión donde recrean el catolicismo, ajustándolo a la forma de ver el mundo por los yaquis.
Durante el gobierno de Porfirio Díaz, se inicia el proceso de "deportación" de los yaquis, durante el cual son trasladados por la fuerza a diferentes estados de la república. Familias enteras eran vendidas como esclavos; por esta causa, se inicia a la vez un éxodo hacia Arizona, mientras que otros se refugian en la sierra del Bacatete. A la fecha, hay pequeñas comunidades yaquis en las ciudades de Guaymas y Hermosillo, en Sonora, y en el pueblo de Pascua, Arizona, como resultado de las agresiones de que fueron objeto.
La dispersión a que fueron sometidos produjo que su identidad como nación se viera incrementada lo que, aunado a su fuerza de espíritu, hizo que dondequiera que se encontraran practicaran sus costumbres religiosas y civiles.
Los yaquis de hoy
Su territorio actual se localiza en la región conocida como Valle del Yaqui, ubicado al oeste de Ciudad Obregón y hacia el norte hasta la comunidad de Guázima, en el sur de la ciudad de Guaymas.
El pueblo yaqui ha logrado mantener su identidad al conservar y persistir sobre su forma de ver las cosas que se manifiestan a través de ritos y mitos; a la vez que acepta muchas de las formas y valores de la vida nacional.
Mantienen una autoridad tradicional por cada pueblo llamada gobierno tradicional, formado por: un gobernador electo por el pueblo, el pueblo mayor, un capitán, un comandante y un secretario. El gobierno de los ocho pueblos es quien mantiene al grupo en la tradición política, es quien lleva el poder público, económico y social.
La representación mejor conocida es la de la danza del venado. Esta danza es una representación de la vida en el monte, donde el venado es el más sagrado representante. La ceremonia la dedican al juyaánia, al monte, a la naturaleza; quien los provee de las herramientas, del alimento, de su música y de su danza.
Su economía actual se basa en buena medida en la agricultura de riego altamente tecnificada y en la ganadería extensiva, en menor medida en la elaboración de artesanías y el comercio.
Es importante destacar la existencia de niveles sociales que van desde la ostentación de grandes viviendas, hasta la existencia de gente que no posee trabajo fijo, pasando por quienes viven de jornaleros o han emigrado.