Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Bilis

Sinónimo(s): Ataque de bilis (Gro) (1), bilis derramada (Chis) (2) (Dgo) (3), coraje (BCN) (4) (Edo Mex) (5) (Mor) (6), derramamiento de bilis (DF) (7), derrame de bilis (Camp) (8) (Edo Mex) (9) (Mor) (6) (10 y 11) (Q Roo) (8) (Yuc) (8), enfermedad de enojo (Edo Mex) (12), muina (Mor) (11), regada de bilis (Mor) (10), sentimiento (Edo Mex) (5), subida de estómago (Mor) (10), vesícula (Camp) (13) (Chis) (2) (Mor) (11). Lengua Indígena: Maya k’an chiK’in(14). Purépecha andumbu p’amenchacua (15). Totonaco (Ver) tasitsin (16).

Padecimiento que se manifiesta por trastornos del aparato digestivo. Se reconocen como principales causas desencadenantes de la bilis las experiencias emotivas críticas, sobre todo el miedo, la ira, el susto y, con mucho mayor frecuencia, el coraje o la muina. En la cuenca de Tepalcatepec, Michoacán, reportan que los aires son los causantes del susto, el coraje o la muina, los que a su vez producen la bilis (17). Se mencionan también como causas aisladas la pena o la tristeza (18), comer después de enojarse (5) o malpasarse en la alimentación (19), así como la caída del estómago y la influencia maléfica de los vecinos (20).

La forma en que las emociones actúan sobre el organismo se explica de diferentes maneras: en Santa Ana Tlacotenco, Distrito Federal, se dice que "al hacer un coraje el estómago se enfría, y si después se come un alimento frío o caliente, se desparrama la bilis saliendo del hígado para caer en el centro del estómago" (7). En Hueyapan, Morelos, se cree que cuando una persona hace un coraje y lo reprime, no dejándolo aflorar, está "aguantando los nervios", y es entonces que "se calienta el hígado, el cuerpo y la vesícula biliar". Esta última "es una bolsita que se daña porque el líquido amargoso que contiene hierve y se desparrama, viniendo como consecuencia el derrame de bilis" (10). La idea de que la bilis hierve y se derrama, hace recordar la expresión "me hierve la sangre", usada para referirse a un estado de ira o enojo excesivo. En Michoacán se asegura que la bilis se derrama sobre el hígado (21), mientras que en Hueyapan se piensa que cae en el estómago (11). Existe también la idea de que un exceso en la producción de bilis, origina la enfermedad (22). Se reporta poca información sobre la producción del líquido biliar: en Hueyapan opinan que se realiza en la vesícula biliar (10), y en Michoacán (23) y Santa Ana Tlacotenco (7), se cree que es producido por el hígado.

Los síntomas principales de la enfermedad son falta de apetito, dolor de estómago, sabor amargo en la boca, color amarillento en la piel y en la conjuntiva de los ojos, vómito amarillo o verde, de sabor amargo, y dolor de hígado. Con poca frecuencia se reportan otros, como diarrea, sueño, fatiga, nerviosismo, angustia, decaimiento y tristeza.

La bilis es un padecimiento que puede ser tratado domésticamente o por un especialista. Se recomiendan purgantes (24), vomitivos (25) o el ayuno (10) (16) (26), con la finalidad de expulsar la flema verdosa o amarillenta, limpiar el tracto digestivo y obtener óptimos resultados con el procedimiento. Es frecuente el uso de diversas plantas, entre las que sobresalen la naranja (Citrus sp.) (8) (16) (27) y la naranja agria (Citrus sp.) (2) (10), de las cuales se bebe el jugo; también manrubio (Marrubium vulgare) (4) (15) (23) y estafiate (Artemisia sp.) (15 y 16) (26) que se ingieren como infusiones.

Estas plantas suelen administrarse en combinación con otras y deben tomarse antes de los alimentos para lograr una mejor absorción de las sustancias medicinales. También es frecuente el empleo de cataplasmas o emplastos hechos de plantas que se colocan en la región del abdomen (2 y 3) (10) (13). En Hueyapan, el tratamiento recibe el nombre de recogida de bilis, y en él, el curandero realiza primero un masaje mediante el cual reúne la bilis desparramada en el organismo; después, efectúa la maniobra llamada torcer el estómago, con la que busca "detener" la bilis en la región del ombligo y evitar que se vuelva a diseminar; finalmente, aplica encima del ombligo una "muñeca" de hierbas de hinojo (Foeniculum vulgare), toronjil (?) y azumiate (?). Después de torcer el estómago, el terapeuta palpa la región para sentir el latido, con lo que se comprueba que la bilis se encuentra reunida en ese punto y que la aplicación de la muñeca surtirá efecto (10). En la región del valle de Teotihuacán, el curandero realiza fricciones en todo el cuerpo, poniendo especial atención en la región de la nuca para lograr que las venas "se junten", y después, aprieta cuatro veces el abdomen ("da cuatro apachurrones"); coloca una mezcla de pan con pétalos de rosa de Castilla y vino de consagrar; venda al enfermo, que debe permanecer en reposo absoluto por varios días; y le recomienda beber té de simonillo (?) en las mañanas (9). Durante el tratamiento, se sugiere no tomar agua fría ni alimentos pesados, como carne de puerco y huevo. Ryesky afirma que la cura para esta afección incluye plantas frías y calientes, porque "parece ser que la enfermedad tiene más relación con el trastorno emocional que con el desajuste del síndrome frío-calor" (12).

La medida preventiva más importante es no consumir aguacate, leche o jitomate después de hacer un coraje, ya que estos alimentos, por ser fríos, desencadenarían la enfermedad (10).

En ocasiones la bilis provoca cólicos (10), cálculos y que "el buche se pudra" (7); es un trastorno grave que puede llegar a causar la muerte (15) (28). Por otro lado, es una dolencia muy frecuente que afecta a los adultos y, sobre todo, a la mujer. Muchos informantes opinan que, dado su lugar en la sociedad, la mujer tiene menos posibilidades de exteriorizar o canalizar su enojo y ello provoca que el coraje o la muina "se queden" en el cuerpo, mientras que el hombre puede hacerlo insultando o golpeando a los demás, evitando así que aquéllos se acumulen en su interior y se origine la enfermedad (23) (29). "La rabia y el coraje que en los adultos conducen a la bilis, en los niños equivaldrían a uno de los tipos de alferecía o chipilez" (23).

Es interesante hacer notar que la muina o el coraje se mencionan como origen y también como sinónimos de la dolencia. Esto último parece deberse a una relación directa entre causa y efecto.

Lilian Scheffler señala que la bilis es una entidad de origen psicológico que se produce cuando alguien hace un "coraje fuerte", en tanto que George Foster clasifica a la bilis, lo mismo que a la tiricia, la muina y el estar chípil, como enfermedades causadas por experiencias emotivas (23:155).

Es importante señalar que, al parecer, el nombre más apropiado para este mal es el de derrame o regada de bilis, ya que bilis se entiende como sinónimo de muina y también como un líquido existente en el cuerpo que, al derramarse, origina la enfermedad.

Índice de Autores

(1) García Jiménez, S., 1984.

(2) Moscoso Pastrana, P., 1981.

(3) González Elizondo, M., 1984.

(4) Javis S., M., 1985.

(5) Gómez López, J. M., 1990.

(6) Baytelman, B., s/f.

(7) Palacios de Westendarp, P., 1986.

(8) Rojas González, F., 1957a.

(9) Gamio, M., 1979.

(10) Álvarez Heydenreich, L., 1976.

(11) Baytelman, B., 1986.

(12) Ryesky, D., 1976b.

(13) Zavala Ramos, F., 1990.

(14) Barrera Vásquez, A. et al., 1980.

(15) Pérez, R. M. et al., 1983.

(16) Santos García A. de los et al., 1988.

(17) Aguirre Beltrán, G., 1952.

(18) Madsen, C., 1965.

(19) Chemin Bässler, H., 1984.

(20) Lagarriga Attias, I., 1986.

(21) Sassoon Lombardo, Y., 1979.

(22) Kelly, I., 1965.

(23) Herrero Ricaño, R. et al., 1989.

(24) Magdaleno Mora, R., 1987.

(25) Pérez Salvador, A., 1987.

(26) García Regalado, G., 1989.

(27) Kelly, I. et al., 1984.

(28) Guiteras Holmes, C., 1952.

(29) Adams, R. N. et al., 1967.

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